Ahora hay un principito en mi reino

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martes, 11 de octubre de 2011

Marley y yo

Que tumba de las luciérnagas ni que nada, ésta si me hizo  llorar (Lo siento chicos, pero contrario a sus predicciones, la película de gibli,  no me sacó ni media lagrima), con todo y no considero que sea una buena película, pero supongo que el hecho de haber tenido dos perros parecidos al tal Marley tiene mucho que ver.


Lloró en las películas de animales. ¿y ke? (U)

domingo, 9 de octubre de 2011

La tumba de las luciernagas

Hace algún tiempo, mi buen amigo Goethe me recomendó una película, llamada la tumba de las luciérnagas, y por supuesto, tenia que caer en la tentación y ver esa obra de Gibli.


En principio vemos a una familia, con un padre ausente, debido a la guerra. La madre al parecer tiene un defecto en corazón, su mayor apoyo es su hijo mayor, que rondará los 12 años de edad. y cuida de su hermana pequeña, de unos 4 años.

Al parecer hay un bombardeo, del cual los niños salen bien librados, pero no así su progenitora, quien termina en el hospital inconsciente hasta que finalmente muere. Entonces el niño decide dos cosas, uno irse con su tía a otro pueblo y dos guardar el secreto de la muerte de su madre, por el bien de su hermanita.

En principio la tia los trata bien, hasta que se entera de que la madre de los niños, no vive más y bueno del padre no se sabe nada, ahi es donde empiezan a sufrir. Desde que el niño es un niño, y esta consagrado al cuidado de su hermana, la tía no los ve con buenos ojos, con lo que la dieta de estos niños decae radicalmente. Despues de decidir que no recibiran más malos tratos se independizan lo mejor que pueden.
Lamentablemente la hermanita en cuestión termina por enfermar, aparentemente por desnutrición grave.

Asi que el hermano mayor y protector decide sacar todo el dinero que les heredo su madre. Ya en el banco se entera de que la guerra terminó hace 15 días y que Japón se rindió. Con lo que llega la siguiente conclusión, el barco de su padre se ha hundido... y la razón por la que el buen señor no ha buscado a su familia es por que probablemente este muerto. Asi que lo único que le queda a este niño es su pequeña hermana.

Finalmente, la niña termina por fallecer a pesar de todos los esfuerzos de su hermano. Quién ya en ese estado de soledad no le queda nada por que vivir. Sale de lo que fuera su hogar, para pedir los artilugios necesarios para disponer de los restos de su pequeña hermana. Dichos artilugios consisten en una canasta, y carbón. Después de darle una última mirada, prende fuego a la canasta con los restos de su hermana. 
Y a falta de una urna, las cenizas de la niña terminan en lo que fuera una lata de dulces, que guardaron como recuerdo de los buenos tiempos, donde el azúcar no era un lujo, si no algo que cualquier niño podía tener.

Y así, con su lata de dulces, el niño se va de la casa... por alguna razón se quedó en la estación del metro, quizás con la vana esperanza de ver llegar su señor padre.








sábado, 8 de octubre de 2011

Wake up

I got the feling, of waking up, after an absurd dream. If I were pulled back to life...
Finaly...


viernes, 7 de octubre de 2011

Entrenamiento.


Ahí estaba yo, en el último piso, en mi habitación, verificando que en el mundo exterior, todo marchara bien, Agustina se había ido hacía muchos meses, de hecho cuando volví de mi viaje, pensé que la encontraría aquí, en fin.
Finalmente baje, con muchos obstáculos mentales, pues cada vez me agradaba más la dulce paz de mi encierro, además de que esos 6 meses viviendo en playa del carmen, me dejaron extremadamente sensible a la luz del sol.
En especial esos últimos días,  antes de mi partida a GDL, mi bronceado era más que perfecto, pero me temo que cada día perderé más color, hasta llegar al color original... ese que no he permitido salir desde hace lustros...

Y el punto es que bajé, y ahí estaba él... o debería decir Él. No sé exactamente como ocurrió el primer contacto, pues no es del tipo de persona con la que buscaría conversación, pero el destino tiene sus métodos, supongo.

En poco tiempo parecía que nos conociéramos de toda la vida, pero como casi siempre, hay un pero, esta vez, yo tenia un secreto, y él... él era diametralmente opuesto a mi.

Bajamos al pueblo, bajamos juntos, de la mano, y pasó lo que nunca había pasado en todos mis años aquí. Socialicé. Extrañamente... él era demasiado conocido, cosa rara por que en cuanto niveles estamos igualados. Claro que sólo en cuestión de resultados, lo que él tenia en talento yo lo tenia en esfuerzo, para él cualquier cosa que intentase, daba resultados magníficos, casi instantáneos... yo tenia que practicar...

¿Cómo es qué lo conoces tan bien?, le pregunte a la señor que vendía jugos en el kiosko. su repsuesta me dejó pálida. "es que él le hecha ganas"

Rayos, no hay duda de que santo que no es visto no es adorado. Y este santo ademas de entrenar en pleno zócalo, es 20 cm más alto que el mexicano promedio, blanco como el papel y los ojos de un verde imposible. Claro, ha de llamar la atención a donde se meta.

Todo cambió el dia del baile, que no se que grupo de banda venia a tocar... básicamente por que odio la banda, pero él quería ver dicha eventualidad... y la quería ver a mi lado y yo que soy genial accedí...

Tal como me esperaba, termino por odiar la música de banda, el baile ese de pueblo... sólo estuvimos 20 minutos, luego de lo cual fuimos al zocálo... donde cometí un error....

Continuará.

martes, 4 de octubre de 2011

Universo

Universo, Dios, Destino.
Yo me rindo.
Que sea lo que tenga que ser.